Los juegos de tipo whack se caracterizan por una interacción directa y repetitiva con elementos del entorno que requieren una respuesta inmediata del jugador. El objetivo principal consiste en eliminar o gestionar estímulos que aparecen de forma aleatoria mediante gestos precisos y rápidos. Estos juegos de destreza se basan en mecánicas simples que permiten alinear la vista y la mano para maximizar la puntuación mediante la reacción ante apariciones sucesivas.