Los videojuegos representan un medio interactivo basado en procesamiento digital que permite al usuario manipular elementos en una pantalla para alcanzar objetivos definidos. Las categorías abarcan desde simulaciones hasta experiencias de acción, cada una con reglas específicas y sistemas de control estandarizados para garantizar una jugabilidad consistente. Este entorno requiere atención sostenida y juegos de estrategia en tiempo real que demandan una gestión eficiente de recursos y una planificación táctica precisa para superar las condiciones planteadas por el software.