El género de defensa por oleadas se caracteriza por la colocación estratégica de unidades para repeler avances continuos; los controles habituales son arrastrar y soltar para desplegar elementos defensivos en espacios asignados. El objetivo principal consiste en gestionar recursos limitados y priorizar la cobertura de puntos críticos para evitar que las oleadas de oponentes alcancen una línea de meta; los elementos defensivos suelen tener funciones únicas y costos de energía variables. Esta categoría de juegos de defensa estratégica demanda una planificación eficiente, donde la selección de unidades se basa en la eficacia contra tipos específicos de amenazas y la optimización del espacio disponible en el campo de juego.