Los juegos de crecimiento pertenecen a una categoría de simulación donde la progresión se basa en la expansión continua de un entorno virtual. La mecánica central implica observar cómo los elementos evolucionan de forma autónoma al interactuar con ellos de manera sostenida. En este género, el objetivo principal es cultivar un sistema complejo a partir de recursos iniciales mínimos, utilizando una secuencia de acciones repetitivas para generar una juegos de crecimiento incremental visible y estructurada.