Los battle royale games operan bajo un esquema de supervivencia eliminación directa donde los participantes compiten hasta que uno permanece activo en la arena. Los controles típicos permiten movilidad táctica y gestión de inventario mediante la recogida de equipo y el posicionamiento estratégico en el entorno. El objetivo común implica reducir la cantidad de oponentes mediante combate directo mientras se administran recursos escasos y la zona de juego se contrae progresivamente para forzar encuentros y juegos de supervivencia.